16.6.10

Después de tu partida las horas son tan tristes

por ahí
un grito lejano
para alguien
tan pequeño
bellos narcisos
luego marzo
Samuel Beckett
para R., todos estos días

Se acumulan pérdidas y de apoco, con esa liviandad propia de las cosas que se van despidiendo, se arrima un dolor, pequeño y tan presente. El día a día se transforma en un brusco choque. Las imágenes, siendo las mismas, ya no significan lo mismo. Ahora se va por la calle, y no es lo mismo ver la avenida a la salida de la casa llena de hojas, porque los pies que la solían caminar ya no están, los pies que eran de mi padre.Tampoco la radio, sintonizada siempre en la Beethoven, y la tv en el canal de los deportes. El libro de J. Keenedy Toole, regalo de navidad, sigue ahí, con el papelito marcando la página. Se llena de polvo, junto a todas sus cosas, un polvo que advierte, incrédulo, el paso del tiempo. Luego, en el camino, asoma un brote hilado a un vientre (este mio y nuestro, esperanzado vientre), una pequeña sonrisa unida a un cuerpo aún más pequeño, una ilusión que permanece fija en el corazón, aunque ya no esté, aunque haya partido también, llevándose una ilusión con nombre propio, ojos, manitos pequeñas, pies corredores, dejándonos, sin embargo, esa inefable sensación de felicidad plena. Las pérdidas se hilvanan, se llevan cosidas con un hilo imposible de desatar, están ahí y como se está vivo existe la certeza o la obligación (tal vez más simple, el vago consuelo, la tierna explicación), de aprender de ellas, de hacerlas parte de uno, de llevarlas a donde se vaya, con la convicción de una promesa de tiempo nuevo, de volver a empezar en el amor, siempre.

9 Comments:

Blogger ... said...

y cada vez que lo recordamos, esa mezcla de alegria y dolor vuelve a manifestarse

17/6/10 12:48  
Blogger Demián Arancibia Zeballos said...

Tremendamente oportuno, y los libros escogidos resultan familiares, y las emociones, salvo el vientre también.

Gracias

17/6/10 22:19  
Blogger Pamela Gracia Soto Vergara said...

que cosas ce, un recuerdo tan bello y de eso está hecha la vida de pequeñas y grandes pérdidas, de pequeñas y grandes ilusiones

besos

Nadie

22/6/10 22:37  
Blogger Frank H. said...

es que la estructura de una vida se desmorona
tal
como una casa
y por más que uno parche
es mentirita para uno mismo
se desmorona poco a poco
y llega el momento
en que es imposible

comenzamos a sentirlo

cariños!

22/6/10 23:15  
Blogger Elena said...

y se me ocurre un buho

y suena tan hondo un eco...))))))))



QUE WENO QUE VOLVIÓ......

29/6/10 11:06  
Blogger Magda de vuelta said...

Demasiado tristes, tienes razón.

28/8/10 21:50  
Blogger metileno said...

esta excavación creo que ha dado con el tesoro que buscaba, allí, muy profundo, mucho más allá de los 33, lejos de toda palabra, medio escondido en un útero que ni la tierra misma tenía inventariado,
por eso este silencio
de fin de tarea
de barco en la rada

5/10/10 17:55  
Blogger don M said...

pérdidas tb. la constatación de una despersonalización, una vivencia no encontrada...un cráter donde confluye laba..
un abrazo
M.

11/10/10 17:57  
Blogger Alvaro Magaña said...

A veces las cosas continúan un poco más de lo que se desea y a veces se puede reposar en la ilusión de la felicidad...
Me acordé de usted leyendo tonterías de hace 6 años...

18/10/10 16:43  

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