Deberíamos ir aquí, allá, hacer esto, hacer ‘lo otro’, ir y venir muchas veces, muchísimas – mientras le acariciaba un pie, una mano, y miraba yo hacia otro lado para que no me entrara tanto él por la piel y me pesara luego en el alma, y de pronto vuelvo los ojos hacia su rostro y no está más, sencillamente no esta.
Y me pregunto si ahora es el mismo, si podrá ser el mismo, si tomarán sus gestos sus modos igual que las nubecitas bellas que me precipitan…
4 Comments:
Y entonces una se aferra a esa absurda característica humana, que nos hace creer que solo la muerte acaba con las cosas.Noy hay caso.
Deberíamos ir aquí, allá, hacer esto, hacer ‘lo otro’, ir y venir muchas veces, muchísimas – mientras le acariciaba un pie, una mano, y miraba yo hacia otro lado para que no me entrara tanto él por la piel y me pesara luego en el alma, y de pronto vuelvo los ojos hacia su rostro y no está más, sencillamente no esta.
Y me pregunto si ahora es el mismo, si podrá ser el mismo, si tomarán sus gestos sus modos igual que las nubecitas bellas que me precipitan…
yo viví en ese edificio. qué susto.
por qué el julepe?
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