9.7.07

La vaga idea de sentir

Image Hosted by ImageShack.us

Luego del trabajo vas a ese café en Lastarria. Te sientas en la misma mesa de la última vez, dejándote caer como si eso aliviara de alguna forma todo ese ahogo que ha venido desarmándote de a poco. Miras los libros en las repisas, el poeta con la mano en alto sigue ahí para recordarte, para ayudar a construir esa imagen que permanece gravitando en tu cabeza y en medio de tu corazón. Te sorprende la futilidad del momento. Estar ahí no ayuda en nada y, a pesar de tenerlo claro, has ido, quien sabe para qué, quizá, recobrar algo del efímero calor que alguna vez llenó el vacío que crecía insoslayable y amenazaba con abarcarlo todo. Entonces, abres el libro de turno y lees, sumergiéndote en un desierto que aumenta y a la vez, apacigua la ansiedad porque ese tiempo presente no acabe, prolongándose en una medida inexistente. Hasta que llega la hora de partir y sales a la calle, arrojándote en un abandono imposible de evadir. Caminas. El cielo allá arriba parece querer cobijarte y, sin embargo, no puede, no logra protegerte.

9 Comments:

Blogger metileno said...

en el libro de auster, brooklyn follies, un personaje habla del hotel de la existencia, el refugio al que accedemos cuando ni el cielo nos cobija, menos un café de lastarria,
menos

10/7/07 12:21  
Blogger Gregorio Verdugo González-Serna said...

Suscribo lo de metileno, es como un hotel de sueños, el único lugar donde el cobijo tiene cabida. Auster los captó perfectamente en esa novela.
Un saludo.

12/7/07 06:34  
Blogger nadie said...

si ni el cielo nos protege, como bailando en el aire. me dio pena cé, no sé bien de qué

12/7/07 14:24  
Blogger javisanfeliu said...

chutas... cuando ni el cielo me cobija no voy a cafe literario alguno, voy a una tienda para perros, compro un par de pelotas, llego a la casa y las hago saltar hasta el cielo.

un perro es mejor que un libro, porque el perro te lee a ti.

13/7/07 11:29  
Blogger Frank said...

¿el cielo nos ha protegido alguna vez?
nos acompaña, pero ¿nos protege?
¿nos protege el mar?
¿la noche?

buen texto.
lo digo, a pesar de que nadie me lo ha preguntado.
de puro metiche.

14/7/07 08:27  
Blogger Alvaro Magaña Tabilo said...

Me acordé del comensal gordo que comía un chateau saignant, y de ese sylvaner helado que no es más que pura literatura y desarraigo. Aunque a veces ya ni los libros, ni los muertos favoritos son capaces de darnos esa boca a boca que nos hace falta de vez en cuando. Y las palabras, pobrecitas, nos aguijonean con más veneno que miel, es entonces que quizás no es tan malo salir a la calle y dejar que las horas, el humo o la lluvia nos abofeteen hasta que despertemos de nuestros sueños celestes...

15/7/07 02:21  
Blogger Magda de los devastados said...

El cielo puede no proteger, sino al contrario, puede caerse a pedazos sobre nuestras cabezas. Besos.

16/7/07 23:01  
Blogger $ said...

buscar sentirse cobijado despuès de los 10 años me parece un acto desesperado.

hay que darles amor a los niños, para que cuando viejos vayan a lastarria a darle amor a los niños.

17/7/07 12:31  
Blogger incalificable parra qué said...

impresiona la imagen de linh en el frente, helada la gaseosa con sabor a limón, y cigarrillos; atractivos cigarrillos,
todo un cafe postmoderno,
al que recurrir...cierto?

17/7/07 21:31  

Publicar un comentario

<< Home