25.7.07

Amapola, lindísima Amapola

Mientras viajábamos en el bus, todas las imágenes de tu figura se me venían encima, una tras otra, una sucesión de postales que entibiaban el largo y frío trayecto hasta el hospital. Quería retroceder y declararme incapaz de seguir avanzando, acercándome cada vez más al punto en donde me encontraría con tu cuerpo inerte, envuelto en una sábana. Mi madre cada cierto rato hablaba de ti, con una nostalgia adormecida por los medicamentos, sutil y ligera, como una pluma sobre la frente. Sentada junto a la ventanilla, recordé las mil veces que al lado de tu cama, escuchaba con atención todas las historias, canciones y rimas que sabías de memoria, tu ropero de madera, inmenso para perderse buscando un vestido, encajes, un género traído de otro tiempo, otro mundo. Tus dedos en el merengue, los empolvados, el azúcar flor sobre el mesón, festines en tu minúscula cocina, no como la de antes allá en el norte, antes que todo se perdiera, una vez más, las pérdidas acumulándose como el polvo sobre los muebles, como las hojas en la casa que ya no es tuya, que ya no es de nadie y la palabra integridad, que revolotea persistente por estos días, esa que tú tenías de sobra e intentamos heredar a costa de múltiples caídas. A ratos mi madre parecía derrumbarse y, entre las oscuras paredes de la oficina de una asistente social, entendí que debía contener toda la pena que crecía inagotable. Más tarde, 800 kms. al sur, en una pieza enorme de grandes ventanales, donde la lluvia y el viento no dejaban de golpear como si quisieran entrar y hacerse parte, lloraba tu muerte sola, hasta el amanecer, con la absurda esperanza de volver a verte, en sueños al menos para decir, para agradecerte todo el amor que siempre estuvo ahí, en medio de tu abrazo.

7 Comments:

Blogger $ said...

Antes de leer el presente, voy a comentar sobre el anterior. Sobretodo porque me la he pasado toda la tarde con nauseas, sobretodo porque también he comprendido algo, sobretodo porque no es que alguien me haya dejado mierda a mí, es que yo mismo cagué todo.


por eso me dio nauseas.

25/7/07 23:40  
Blogger metileno said...

dijiste postales y esto pensé:
una larga bandada de postales
viajando
atravesando la inmaterialidad
de un cielo
cayendo en manos ajenas
manos adoloridas
manos recordadas y olvidadas
como ese polvo de los muebles
esos besos que ya nos saben lejanos
has echado a volar tantas postales
en tu cielo
que ya no alcanzan las manos
y nuevamente esto pensé:
qué ganas de verte tomar un té

26/7/07 11:18  
Blogger Quiltro said...

y ahora qué, en medio de esta habitación con ventanas que miran a una calle que ya no existe, con este aroma que quizás sólo sentí en mis sueños? y ahora, que un mundo entero con sus tardes y sus cajones ha suplantado mi regreso a la oficina?

No, en serio, por favor ahora hazte responsable

26/7/07 14:04  
Blogger Misterioso Desconocido said...

como has hecho para que al publicar un comentario la entrada se amplíe??

27/7/07 06:26  
Blogger nadie said...

que belleza esos dedos en el merengue, blancos y alargados (imagino) como rayos de luz, que tristeza las despedidas, esos gramos que se pierden y le dicen alma, el eco que dejan
te abrazo

27/7/07 18:19  
Blogger Alvaro Magaña Tabilo said...

¿No srá esa la reserva de uno mismo que se queda para siempre y que nos mantien en pie cuando todo deja de tener... sentido?

31/7/07 08:39  
Blogger Alvaro Magaña Tabilo said...

... a falta de mejor palabra...

31/7/07 14:34  

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