4.3.06

Llamada perdida

Es cierto Mariana. Es cierto eso que dices cuando cierras las cortinas y te arrojas en la cama de una plaza, de espaldas, abres los brazos y tus manos cuelgan libres como las de un Cristo tallado en cualquiera de esas iglesias que tanto te gusta visitar. Te paseas con los ojos cerrados por los pasillos fríos recargados de figuras pesadas, la religión aplastante, pero aprendiste a respirar y el paso que das es como el de los visitantes una mañana en el Bellas Artes. Un tranco lento y luego el otro, una pausa, la boca de María, el rictus forzado, el hijo hermoso entregado a la muerte, el pelo de muñeca sin lustre y te pasas la mano por el tuyo como comprobando, oh Mariana, esa ingenuidad, comprobando que el tuyo está suave porque respira, porque está vivo. El confesionario más allá se aparece ante ti Mariana, y no quieres mirar, pero está ahí, delante de los ojos, es tan real como esa pileta de agua bendita, como este teléfono en mi mano, y es acercarse y mirar, solo eso, empinarse y ver más arriba de los zapatos de charol negro comprados por la tía o la abuela, alzar las rodillas y ver qué hay en esa fuente gris resquebrajada, un agujero sin fin, una caverna secreta o un rostro oculto por las flores, el ataúd, los cirios falsos, ampolletas encendidas día y noche hasta que se lo llevan, levantan todo como fin de cumpleaños, flores marchitas, solitarios despojos, tenebroso a plena luz del día. Es cierto el abandono, dices, de uno mismo, pensar como si hubieras muerto, mientras desde el living suena Schubert, y piensas en Lyndon cuando abres el cd y pulsas play, y en medio de esa tenue luz te asomas, te decides Mariana, lo haces, como si fuera una cábala, parte de una superstición absurda, sumerges la mano en el agua de Dios, pero estás ahí en la cama, la mano húmeda hace tanto rato, una culpa del cuerpo que no viene Mariana, que no vendrá, que va allá caminando cerro abajo, manos en los bolsillos, mudo, igual que ahora con tu recuerdo encima entibiándole los huesos... y no sé si llamarte por tu nombre, no sé si romperte el silencio de los brazos y las piernas extendidas y tus manos de Cristo. Sigo escondido al teléfono, con el número dibujado en los dedos para no despertarte.

17 Comments:

Blogger mezcalino said...

uffff, que hermoso de verdad, ni se como llegué aca pero vengo de decir que hermoso hace rato, me siento como en un océano de almas muy observadoras y sensibles, que increible descripción de la iglesia, y lo de la fuente del agua de Dios, me hiciste mover la mano y casi sentir la energía de esa agua, oscura, con polvo pero bendita, por quien? nose...y desdoblada en recuerdos tirada en esa cama, viajando con la mente. wow...volveré a leer los otros post. gracias!!!

4/3/06 17:02  
Blogger carlos said...

Hermosa Ce punto, el mezclino ese no me dejó decirte Ufff qué hermoso de verdad etc., y eso que está hermoso de verdad!, pues.
Cuántas veces te he agradecido?
Casi cada vez que me atrevo a hacerte un comm.; de nuevo entonces: el post, la belleza siempre, el regalo de tu belleza, tus palabras en mis blogs, esa cosa que me queda "entre corbata y corazón" cuando te leo y que me deja ver de nuevo las cosas ahí, bellas y buenas

4/3/06 17:52  
Blogger nadie said...

no sabes como me conmueven tus letras y no es un decir ni un halago vano

5/3/06 01:21  
Blogger Roberto said...

No me importan las repeticiones, hermoso, C, de verdad hermoso.
Y Mariana, notable. Y el número dibujado en los dedos, bueno, inolvidable.

Mudo, me voy. Me voy a tu template. A las sombras en el suelo, o a los cercos, o ambos. Ya sale ya. Es que le ando medio en otra, vió? Los barberies. Los barberies.

5/3/06 03:31  
Blogger Roberto said...

Barberries más bien.
Ve que es cierto?

5/3/06 03:32  
Blogger Cpunto said...

gracias, a mi me deja una cosa muy grande que les guste, como este solcito que me llega de un lado mientras tomamos té y todo muy patas arriba pero tan contentas,

5/3/06 09:51  
Blogger Magda de los devastados said...

Estás de vuelta C.!!!!, tienes linda la casa, bellos textos como siempre, extraño tus comentarios en las casas vecinas, de todas formas eres parte de mi ruta de letras ,la tuya es estación para bajarse, me voy denuevo, de la ventana te hago señas con ambas manos, un abrazo.

5/3/06 13:27  
Blogger frank said...

Hastiado rosario de amor y cavernas.
Una mano húmeda de agua bendita, la otra húmeda entre las piernas.
Prisionera, Mariana, entre un paraíso inexistente y una tierra invisible.

6/3/06 15:17  
Blogger H. said...

a veces pongo mi cara en la mesa a la hora que todas las caras están en la mesa (sonrío)pongo los pies bajo la mesa a la hora que todos los pies están bajo la mesa (cruzados), pongo los ojos fijos (como un ciego), pongo los dedos en el pelo (tamborileando) para que me crean que todo anda bien aunque ni yo me lo crea... que bueno fue volver a verte, creo que hace mucho tiempo que no lo hacia... no tengo mucha idea del tiempo... de verdad parece que las ampolletas se han quemado y no me llevo bien con los relojes... saludos para usted y todas sus cosas... siempre tan lindas

6/3/06 20:33  
Blogger javisanfeliu said...

mmm... mariana... mariana. Dios te salve de aquello que dicen, que Dios ha muerto, y que todo florecerá igual.

7/3/06 01:16  
Blogger elclau77 said...

No puedo imitar el ritmo de las palabras de C. No puedo hablar de zapatos de charol negro o de flores marchitas sin sonar espantósamente siútico o arrogante.
Por eso es tan bueno leerla.

9/3/06 17:57  
Blogger De paso said...

Ay que benditas tus manos, tus dedos describiendo tu mundo. Es sinceramente un goce leerte. Uno de ellos que no se queda sólo en el texto, sino en la angustia hermosa de pensar cómo es posible que se escriba tan bello.

12/3/06 14:40  
Blogger lobapariendosueños said...

Volvió de Sur y sentada a la luz de una vela compuso metáforas encantadoras...
Cariños

13/3/06 13:38  
Blogger Pat Rizia said...

me ha dado una vuelta por tu blog y he encontrado textos muy hermosos, acompañados de imágenes igual de bonitas, enhorabunea, volverá por aquí, un beso

13/3/06 14:53  
Blogger zzzz said...

.. de esas maravillas que te dejan dudas en la boca...

13/3/06 20:42  
Blogger Juan Pablo Belair Moreno said...

Como sabrán mis testigos, soy adicto a las imágenes esculpidas de palabras. Mientras yo tallo con mi navaja en un trozo de madera una imperfecta silueta humana, ud. crea los eternos adanes y evas que son los orígenes desde siempre y para siempre.

13/3/06 23:57  
Blogger IVAN said...

Y su grito tambien era cruz y su silencio la fe que me hizo perseguir su voluntad. No habia religion, pero nunca llegó a importar.
Lindo, como siempre.

15/3/06 20:57  

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